El enlace de los tres monasterios a través de la conocida Ruta del Cister, creada en 1989, ha supuesto una inyección indiscutible para el turismo de las tres comarcas, Conca de Barbera, Alt Camp y Urgell, las cuales no han escatimado esfuerzos para dar a conocer unas tierras que emanan cultura, gastronomía, tradición y patrimonio. Desde los monasterios, principal atractivo de la oferta, los viajeros recorren los distintos pueblos y villas de las tres comarcas que constituyen la Ruta del Cister. |